“Aquí está el médico al que siempre veré como la persona que
me dio esta mala noticia.” Después la disculpa y la broma para rebajar la
intensidad de lo dicho. Hacía unas semanas que tras una serie de síntomas leves
pero específicos se le había hecho una analítica urgente. Unos resultados
negativos precipitaron la petición de más pruebas que llevaron
al diagnóstico de una enfermedad fatal. La disculpa innecesaria tras la frase para
aligerar el peso de la sentencia: "Perdóname, pero espero que entiendas con el sentido que lo digo"
La intensidad de determinadas situaciones en una profesión que se caracteriza por la posibilidad siempre presente de la aparición de situaciones intensas. Esa intensidad que muchas veces damos por descontada. Característica de la práctica clínica que por cotidiana o por la búsqueda de refugio emocional, queda demasiadas veces desvalorizada.
Veo la serie “The Pitt”. En su primera temporada, hay una
escena en un box de un servicio de
urgencias frenético y colapsado en la que muere un paciente. El jefe de la guardia, les enseña
a los estudiantes, que cada vez que alguien muere, el personal guarda un
momento de silencio delante del fallecido. Es un silencio del que podrían
escribirse multitud de reflexiones, entre ellas, la de significar un momento grave,
por profundo, único, nada puede serlo más que la muerte, y sentido. Un silencio
que da significado y dota de unicidad a la situación. Un silencio que da valor
a una situación relativamente cotidiana en la práctica médica, sobre todo de un
servicio de urgencias hospitalarias. Un silencio que dice que no hay que huir
sino quedarse.
No hay culpa, ni peso en la frase. Hay vínculo. Vínculo y
pacto. Vínculo expresado en el significado de ser la persona que está presente
en un momento importante, único, y profundo de la vida de alguien. Vínculo
indisoluble.
Y pacto. El pacto implícito y explícito que desde que
establecemos este vínculo, te acompañaremos, te cuidaremos, te ayudaremos y seremos
depositarios de lo que tú decidas compartir con el equipo.
No hubo silencio en esa consulta. Hubo una conversación
sentados en una camilla, uno junto al otro, notando el contacto de un brazo
contra el otro. Un contacto físico a modo de firma de un pacto y un vínculo.





